sábado, 28 de enero de 2012

¡Aquí nadie se raja!


¡Aquí nadie se raja!

Con qué criterio escribo nuestro dolor
si no se trata sólo de una canción.
Con qué excusa te digo que tengas fe
si yo mismo padezco la misma sed.
Año tras año vemos como se van
por la letrina del colonizador
la libertad y el sueño del soñador.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.

Coraje de Víctor Heredia

Son las 7 de la mañana, comienzo el día con una clase de ESeH I en el plantel San Lorenzo Tezonco, hace frío y apenas la duda rasga mi memoria: ¿llegaremos a ser varios en la marcha?
Voy subiendo las escaleras que están debajo de la coordinación y me confirmo una tarea pendiente: hay que cambiar esa manta para agregar FUERA OROZCO DE LA UACM y ALTO A LOS DESPIDOS INJUSTIFICADOS.
La mañana corre al vaivén de las prisas de casi todos lo que llegamos al plantel y de pronto siento como el coraje, ese que se alimenta de conciencia y valor, se alimenta de imágenes también: van subiendo dos compañeros las escaleras del edificio A con sus antorchas. La calma me llegó desde temprano.
En todos los grupos salió lo de la marcha, entiendo que no todos estaban en la dinámica de ir, pero había interés... siguen preguntando ¿por qué van a marchar? Volvemos a informar, pero la orientación para todos ha sido que se informen, que escuchen todas las versiones y posiciones en cuanto a la que pasa en la UACM, sobre todo hay que ser pacientes con los chavos que llegan del Programa de Integración.
Son las 12:37, el domo Ricardo Flores Magón es un hervidero de dimes y diretes, de un lado el entusiasmo entre quienes armábamos las antorchas estaba a flor de piel, pasaban chavas y chavos y se informaban; allí junto Lucía al micrófono explicando una y otra vez que ese reglamento de becas que aprobó el jueves 26 de enero pasado el CU no es congruente con el proyecto educativo de la UACM y hay que luchar para que no se aplique ahora que se fue a comisiones. En otro lado, las becas que ofrece el gobierno federal nos hacían la competencia, como para ver a quién le hacen más caso. Estaba seguro que de este lado no lucrábamos con nada, con nada. De pronto Maya repartiendo volantes llamando a la marcha; de pronto Gustavo de ingeniería tímidamente se acerca y me saluda como cuidando que nadie lo vea; de pronto estudiantes que han andado conmigo en clase, en salidas y en tertulias miran y no se atreven acercarse… (han sido identificados muy cerca de los orozquistas que cobardemente golpean en SLT y que se esconden, dicen en una guarida del edificio E), yo los entiendo y me quedo preguntando si ellos mismo se entenderán. De pronto Alma llega y pregunta ¿quién es Hazard  que tanto defienden, que quién es Albertani, que quién es Julia Cortés, que quién sigue? Solo atino a contestar y le indico con la mano izquierda extendida: somos todos los que ves.
Son las 13:10, voy a la última clase del día, John sale de su clase justo del salón donde me toca, coincidimos con que él debe seguir sus clases y sus estudiantes seguir firmes con él como una forma de resistencia y clara oposición de la decisión tan aberrante por parte del abogado y rectoría de la UACM.
Miro el reloj, las manecillas se comen así mismas cerca de las 17:26 y tres personajes no muy gratos a mi conciencia, cerca del plantel Del Valle, me encuentran caminando, me buscan la mirada pero me llamo más la atención haber encontrado un estacionamiento más cerca a la uni y yo buey lo dejé más lejos, en fin.
Caras constantes y firmes; caras nuevas, algunas chavas y chavos de los grupos nuevos allí estaban; caras que siguen y de las manos no se diga… más convincentes que nunca. Al entrar al plantel el corazón se convulsa… VA A CAER, OROZCO VA A CAER.
La comisión de seguridad indica que vayamos por plantel, no lo hicimos del todo, pero nos cuidamos. Salimos en banda total, como cuando uno busca bronca para salir en bola, allí va de nuevo la UACM.
No solo la calle San Lorenzo se sorprendió sino la hicimos nuestra, como nunca; y por un par de horas dejamos huella de nuestra rabia, de nuestra lucha, de nuestra convicción que luchando también estamos enseñando y aprendiendo, sobre la avenida Coyoacán. Si alguien tiene duda, basta con mirar lo maravilloso que es andar con la juventud por las demandas más justas a la luz de las antorchas, de las consignas más creativas, que lejos de ser ofensivas son la manifestación del hartazgo a que se ha llegado con la señora Orozco y su administración. Si alguien tiene la más mínima reserva de creernos baste sentir el aire que se respiraba anoche al filo de las 19 horas cuando nos unimos para decir que en la UACM hay una dignidad que no se doblegará.
Llegamos a la sede de la CDHDF, Benítez reitera la consigan en adelante: Organización y no bajar la guardia; Claudio insiste en reclamar equidad de parte de esa instancia de derechos humanos para hacer justicia; las chavas y chavos de Historia y Sociedad Contemporánea nos invitaban a gritar al unísono: CLAUDIO SOMOS TODOS.
Entra la comisión, mientras del altavoz salen demandas, consignas, propuestas: la huelga de hambre derrama bromas, pensares y sobe todo preocupación: ¿llegaremos allí? Después, sigue lloviendo solidaridad, proclamas y sentires de esos momentos… las revueltas las seguimos alimentando con un nosotros, que no debemos dejar que nos lo quiten. Mientras en otros extremos pláticas, proyectos, saludos, encuentros, re-encuentros, mantener mantas, conjeturas de cuántos fuimos, dejar un carril, luego querían dos los de protección civil; compartiendo el pan: frituras y comer taquitos de canasta (el hambre el cabrona y más el que la aguanta); y de conclusiones: hay que conseguir un sonido para nuestra lucha.
Sale la comisión, Claudio es el vocero y el logro de la noche: esa comisión de derechos humanos estará con él ante la contraloría el martes 31 de enero en el plantel Del Valle.
Luego, el llamado sigue siendo el mismo: asambleas por plantel para seguir organizándose; la cita del martes 31 en Del Valle a partir de las 10:30 para acompañar a Claudio ante un inminente proceso mañoso que lo despida; el llamado a organizar la huelga que se propone desde hace tiempo; a no bajar la guardia; a no olvidarse de este hermoso compromiso de luchar por uno y por los demás.

Fabiana se despide de mí y muy alegre me pregunta: ¿cómo viste amiguito?, veo su mirada siempre alegre y pizpireta, miro las decenas que quedamos y le contesto: lindo amiguita, lindo… aquí no se raja nadie.

El camino a casa tuvo un redondeo sabroso… las tortas del metro Etiopia son la neta: el Leo no la aguantó, Vero tardo en comerla, Mario platicaba más que la mordía, el Mau se llenó y yo… seguía saboreando la victoria del día.

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