viernes, 27 de enero de 2012

Postura de la Academia de Historia y Sociedad Contemporánea en torno al procedimiento contra el profesor Albertani

A la comunidad universitaria
A la opinión pública
Los profesores que conformamos la Academia de Historia y Sociedad Contemporánea, expresamos nuestra honda preocupación por el ambiente de acoso laboral que vive nuestra universidad. Tras el reiterado despido ilegal e injustificado de varios compañeros académicos y administrativos, ahora le ha tocado a nuestra academia, concretamente al profesor e investigador Claudio Albertani. A través de un citatorio basado en la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos, originado en la oficina de la Contraloría de nuestra universidad, se pretende materializar lo que injusta e ilegalmente se ha llevado a cabo en otras ocasiones, alejar física y
administrativamente a quienes han expresado públicamente su disensión con la política de rectoría.
El profesor Claudio Albertani es un reconocido investigador a nivel internacional, autor de una vasta producción académica, especializada precisamente en la vida y obra de intelectuales perseguidos por sus ideas, tanto del siglo XIX como del siglo XX. Como corresponde a la naturaleza misma de la universidad, Albertani ha expresado siempre su opinión al seno de la Academia sin ningún tipo de censura, enriqueciendo así la diversidad de opiniones y visiones del mundo que debe caracterizar a nuestra academia y a la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
La relación de Albertani con los estudiantes de la Academia en particular y con los de otras carreras en general, ha sido siempre de respeto y permanente servicio. La acusación de que maltrata a estudiantes no es creíble. Albertani tiene claro que su trabajo como profesor de un proyecto tan original como lo es el de la UACM, exige apoyar a cada estudiante de manera personalizada, aún más allá de lo que exige el Contrato Colectivo. De este modo, somos testigos de que Albertani entrega en clase su mayor esfuerzo, prepara las mismas con esmero, asesora concienzudamente a todo estudiante que le requiere, y además dirige tesis de licenciatura
revisando una y otra vez cada detalle. Todo esto le ha granjeado el cariño y respeto de sus estudiantes, porque saben que cuentan en Albertani con un excelente profesor de primera línea y también con un compañero dispuesto a defender sus derechos, frente a la Academia, pero también frente a las autoridades de la universidad.
Como en los casos que le han precedido, tenemos claro que Contraloría no cuenta con las atribuciones legales para resolver problemas de convivencia entre universitarios. Sabemos que la aplicación de la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos no aplica en las instituciones autónomas, es decir, ni a nuestra universidad ni a ninguna otra del país. No somos servidores públicos, ni del Gobierno del DF, ni de la Federación. Tenemos claro igualmente que la reiterada actuación ilegal de Contraloría convierte artificialmente dichos en causa probada, siempre que estos dichos permitan acabar con la disensión al seno de nuestra universidad.
Así, somos conscientes de la posibilidad real de rescisión de contrato del profesor Albertani ⎯aunque a todas luces injusta e ilegal⎯.
Bajo su dirección, una alumna se ha titulado ya. Además, actualmente dirige cinco tesis que están a punto de concluir. En otros diez casos, Albertani asesora tesis de estudiantes de nuestra Academia que al día de hoy presentan avances consistentes. Después de constante e intenso trabajo, vemos en nuestra Academia los resultados y objetivos que nos planteamos hace ya más de diez años. La suspensión del trabajo de Albertani será la condena al estancamiento del trabajo de muchos estudiantes, quienes por fin ven a corto plazo la posibilidad real de obtener un título de licenciatura de primera calidad. De un día para otro, verán frustrado el sueño que como comunidad universitaria les hemos prometido. Los recursos humanos y monetarios invertidos a lo largo de su periodo de formación, simplemente no habrán servido para nada. Eso sí es un fraude.
En reunión de Academia, formalmente convocada, el conjunto resolvió que Albertani seguirá cubriendo sus cursos, como parte del compromiso de la Academia para con los estudiantes. Es conocido que nuestra academia, como muchas de humanidades, requiere duplicar la planta de profesores para cumplir a cabalidad con el programa de la licenciatura. Despedir de esta manera a un profesor comprometido con la educación pública, laica, gratuita y orientada a los excluidos socialmente como es la UACM, pone en riesgo de manera inmediata, y de modo absolutamente irresponsable, la educación de calidad que ofrece nuestra academia, cosa probada con hechos por nuestros egresados en el mundo académico nacional.
Esta vez nos corresponde a los profesores de la Academia de Historia y Sociedad Contemporánea levantar la voz contra lo que consideramos es la destrucción sistemática de todos los canales de diálogo. Consideramos que la disensión y defensa argumentada de nuestras ideas es lo que define al espíritu de una universidad. Utilizar cargos de autoridad para perseguir ideas, recuerda los momentos más tristes de la historia de la humanidad y de nuestro país en particular. Hacemos un llamado a la cordura, la legalidad y la responsabilidad de nuestras autoridades, devolviendo así a la comunidad universitaria el diálogo respetuoso que tanta falta nos hace en estos momentos.
“Nada humano me es ajeno”
Academia de Historia y Sociedad Contemporánea
Universidad Autónoma de la Ciudad de México

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